La cesárea que se practicaba en la antigua Roma era muy diferente de la cesárea actual. La ley romana obligaba a practicar esta intervención sólo como último recurso cuando la madre podía morir en el parto. La madre no podía sobrevivir a la operación.
La familia Bennet consiguió dos récords en el mismo día. En 1794, la señora Bennet fue la primera mujer en sobrevivir al intento de traer al mundo a su hija por cesárea. Su marido, Jesse Bennet, fue el cirujano que llevó a cabo la intervención y fue así el primero en practicar una cesárea con éxito total.
El primer cirujano en practicar una cesárea moderna exitosa no dio a conocer lo que había hecho. Jesse Bennet no anunció su éxito a nadie porque temió ser acusado de mentiroso.
A principios del siglo XX la cesárea no era una operación corriente. Es que hasta bien entrado en el siglo XX la cesárea fue una operación de alto riesgo.