Para unos es lo mejor de la fiesta, disfrutar en la calle, pero para otros es una pesadilla. Unos vecinos del centro de Santa Cruz de Tenerife denunciaron en su día el ruido del carnaval y un auto judicial ha suspendido cautelarmente la música de los carnavales a partir de las diez de la noche. Todos se sentarán a hablar el lunes para intentar llegar a un acuerdo.
Corren nuevos tiempos para el carnaval de Santa Cruz de Tenerife. Ayer el Tribunal Superior de Justicia de Canarias ordenaba la suspensión cautelar de los actos que se celebran a partir de las diez de la noche en las calles de la ciudad. La cabalgata anunciadora, comparsas, bailes nocturnos... El motivo, una denuncia presentada por un grupo de vecinos de la zona centro. La base jurídica, ley en mano, el ruido no debe superar los 55 decibelios durante la noche. Algunos vecinos y el alcalde de la capital tinerfeña expresaban su indignación ante esta medida judicial que en su opinión cercena estas fiestas de interés internacional.
El ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife va a intentar defender en todos los ámbitos institucionales el derecho de nuestro pueblo a celebrar una fiesta que ni puede ni debe ser cercenada por una minoría.
El gobierno municipal publica hoy un bando para informar a los ciudadanos de la situación. El próximo lunes las partes enfrentadas se reunirán en el juzgado para tratar de llegar a un acuerdo y que se levante la suspensión cautelar.
Un conflicto que se debate entre el derecho al descanso de unos vecinos y una tradición popular que data del siglo XV.